¿Conoce la historia de los “cabezas rapadas” FAE?

En la época de 1995, durante el conflicto en el Cenepa, varios pilotos militares se convirtieron en veteranos de guerra y con esto dieron nacimiento a personajes peculiares llamados “cabezas rapadas”. Estos hombres decidieron honrar a su Patria de una forma simbólica que sería recordada por todo un país. A continuación le contamos la historia de cómo nacieron dichos personajes íconos de la época. La imagen del capitán Rodrigo Rojas junto al teniente Manolo Camacho levantando sus pulgares en señal de victoria y orgullo, con sus cráneos brillando directo al sol amazónico se volvieron famosas y circulaban por todos los diarios de prensa escrita o a través de la televisión y los noticieros del Ecuador, pues ellos habían cumplido con el rito de cortarse el pelo “a mate”, después de haber cumplido su bautismo de fuego. La iniciativa fue idea del teniente coronel César Briones Egüez, del Escuadrón de Combate 2311 Dragones, quien relató lo siguiente acerca de esta experiencia personal sobre convertirse en cabeza rapada.

“No podíamos imaginar lo que en realidad nos estaba sucediendo; no podíamos prever hasta dónde llegaríamos, pero de lo que sí estábamos seguros es que vivimos un hecho que posiblemente en el tiempo que tenemos por delante en la Fuerza Aérea no se volverá a repetir, y si así ocurriera, quizá no nos corresponda la suerte de estar ahí.” Esas fueron las palabras textuales del entonces teniente coronel Briones y bajo ese pensamiento quiso marcar ese hecho histórico con algo que pudiera recordar él y sus compañeros. Cuenta que en una de las reuniones con los oficiales pilotos propuso la idea de raparse la cabeza como símbolo de orgullo y de patriotismo por haber desempeñado su papel exitosamente durante el conflicto. Según lo que dejó plasmado en uno de los libros históricos FAE dijo que dicha acción sería un testimonio de “haber recibido algo de la vida, haber tenido la oportunidad de estar en el frente de batalla. Que a cambio él y sus compañeros querían retribuir con algo propio de ellos y que formara parte de sí mismos, su cabello.”

El impacto que tuvieron sus palabras hizo que sus compañeros se raparan la cabeza, sintiéndose motivados. En el Ecuador desde entonces, no ha existido algún otro conflicto armado, por lo que esos veteranos de guerra son parte fundamental de la historia del Ecuador.

Briones continuó su relato con una anécdota diciendo “mis compañeros, con titubeos y con cierta desconfianza, me respondieron: nosotros nos rapamos sólo si primero se rapa el comandante. Con esta propuesta recorrimos las calles en busca de un peluquero, así sucedió, pero sólo encontramos un salón de belleza en el que su dueña nos dijo como primera cosa que no nos iban a cobrar por el corte, ya que la señora lo consideraba como un obsequio para mejorar esas caras largas, feas y demacradas y ver si de esa forma mejoraba nuestro semblante.”

Uno a uno pasó por las tijeras y luego por la navaja. Las cabezas iban quedando sin cabello, algunas blancas, otras coloradas, se notaba la diferencia del color de las orejas con la cabeza rapada de los pilotos FAE. Mientras iban terminando los cortes de cabello las sonrisas aparecían de repente al fijarse en las formas de las cabezas de todos.

Después de haber completado esta acción se volvieron personajes famosos y la gente reconoció como los “cabezas rapadas”, lo que les hacía gracia y al mismo tiempo les despertaba gusto. La señora que les rapó la cabeza, oriunda del sector del Cenepa, tiempo después se enteró de sus hazañas y muy gentilmente los invitó a comer ayanpacos, un platillo típico del lugar.

El teniente coronel Briones dijo que siempre recordaría con cariño y orgullo los días que formó parte de los “cabezas rapadas” y que esperaba que la gente lo recordara del mismo modo con un poco de gracia pero sobre todo con patriotismo.

En cumplimiento de lo dispuesto en el Acuerdo No. 012-2019, emitido por el Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, comunicamos nuestra política para el tratamiento de datos personales. Para continuar navegando en este sitio debe aceptar los términos de la misma.

Política de Privacidad para Sitios Web